Pues sí, estaba yo pensando en todo lo que implica el calorcete... Y algo que me parece curioso este año es lo bien que me sientan algunas bebidas que hasta ahora solo me producían indiferencia. El
vermut y el
gintónic. ^^
En el primer caso, la verdad es que hasta ahora no había nada que me apeteciera más que una birra bien fresquita para picar algo. Antes de comer al mediodía, a media tarde, in the dark night, bastante polifacética. Pero de repente, ayer va y me apetece un vermut.
Fresquiiiiito, bastante más que una birra, desapareció en un pis pas (y los que conocen saben que puedo alargar una bebida hasta el infinito y más allá, el caso es no quedarme nunca sin nada que beber cerca, ¿maniática? pozí ;)) En fin, el caso es que desapareció un primero, e incluso hubo un segundo. ¡Perfecto! Esto me gusta...
Hoy la historia se ha repetido,
¿tomamos algo antes de comer? ¿Vermut con algo para picar? Mmmmm, ¿¡cómo me gusta tanto esto y yo sin enterarme?!
Algo parecido sucedió hace un par de semanas con los gintónics. Para mi el gintónic siempre había sido esa bebida amarga que solo con olerla ya me tiraba para atrás. Ojo...
Claro, lo que pasa es que hay todo un mundo de gintonics desconocido para mi... ¡Pero esto no es gintonic! ¡Claro que sí! Pues esto yo no lo había probado nunca... Aaaah, que estos son los buenos gins... Cachis... Ya me he quedado con un par de nombres, aunque tengo curiosidad por aprenderme nombres de cartas interminables que he visto en algunos bares, jijiji...
Supongo que algo tiene que ver la super moda que hay ahora de gintónics, pero... Es que me da igual, ¡¿dónde hay más?!
;)
Aparte de sentirme un poco mayor (son bebidas de mayores, ¿o no? siento que el bitterkas me hace ojitos... no quiero... :S), que nadie que asuste porque este post suene un poco a alcohólica... ¡Solo disfruto del fin de semana! ¿Alguna fijación refrescante en vuestro repertorio?
Ahora, té en mano, me despido de todos deseándoos una agradable noche de domingo... Chin-chin!!